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La nueva de cara de Miguel Vilas, de Gran Hermano 17, tras pasar por el quirófano

El gallego que se quedó a las puertas de la final de la última edición del programa, reaparece con un aspecto muy diferente

Miguel Vilas ha pasado por el quirófano para someterse a su «mayor cambio», tal y cómo el mismo describe en las redes sociales. Hace una semana, el gallego que sorpredió al público y hasta su propia familia con su paso por Guadalix de la Sierra hacía una polémica confesión en las redes sociales, acompañada de una imagen suya en una camilla de un quirófano.

«Hace 3 meses cambié mi estilo de vida, pero no es rentable a fin de mes! Hoy me someto a mi mayor cambio! Entro al quirófano. Nos vemos pronto!?», escribía. 

https://www.instagram.com/p/BRI2pIoBRlj/?taken-by=miguelgh_17 

Este jueves ya dejaba algunas pistas en Twitter, al mostrar varios mechones en el suelo.

 

Y finalmente este viernes ha enseñado su nuevo look a través de las redes. Miguel aparece con varios retoques en la cara. Parece que se ha afinado la nariz y también los pómulos, entre otros arreglos en el rostros. Pero su gran cambio probablemente es su ¡melena!.

https://www.instagram.com/p/BRddgaYB2HH/?taken-by=miguelgh_17 

Miguel Vilas aparece en la imagen que ha colgado en las redes sociales con el pelo largo y con tonos castaño claro. Eso sí, el gallego cometía la torpeza de publicar la dirección de su piso en Twitter, con la excusa de que la gente le envíe regalo: 

 

Del peluquín a su calva, pasando por su salida del armario 

Miguel Vilas, el concursante gallego de Gran Hermano 17, era uno de los firmes candidatos a llevarse el maletín de los 300.000 euros, ya que fue resistiendo semana a semana y se quedó a las puertas de la final del concurso. 

Entró siendo un chico de mentira, y saldrá siendo él mismo. En el vídeo de presentación ya mostró a la audiencia su verdadero aspecto, pero la ocultó tras un peluquín hasta que se sintió con fuerzas para mostrarles su imagen real al resto de los compañeros.

La misión de Miguel al principio de Gran Hermano era ocultar que llevaba una prótesis capilar. Poco a poco, a medida que se descubrían los secretos de los otros concursantes, el reveló el suyo a algunos de los participantes. Pero no fue hasta la precipitada salida de Bárbara de la casa, debido al grave estado de salud de su padre (murió a los pocos días), cuando reunió fuerzas para quitarse el peluquín ante el resto de sus compañeros. «Miguel libérate», le aconsejaba.

https://twitter.com/keshaemalen/status/795004724252643328?ref_src=twsrc^tfw 

«Para mí esto era mi meta personal, no vine aquí a ganar, este es mi premio personal. Si ahora me voy lo haré contento de que sepáis con quién habláis», proseguía. Sus compañeros le apoyaron y se fundieron en un gran abrazo con él y Rodri incluso le besó la calva.

Después dio un paso más: se ha rapado la cabeza. Todo surgió de una manera espontánea ya que Rodrigo se mostraba disgustado por sus rizos y proponía a Alain raparse el pelo. Pero fue Miguel el que, aprovechando que sus compañeros dormían, se atrevió a pasarse la maquinilla y dejar su pelo casi al cero. «¡Soy libre!», afirmaba. La cara de sus compañeros ha sido un auténtico poema, al ver la cabeza de Miguel rapada.

 

El concursante gallego se reveló como una de las principales cajas de sorpresas del programa. Su declaración de amor a Pol o su pasado oculto, entre el que podría estar una relación con Markus, de Quién quiere casarse con mi hijo, dieron cierta vidilla a un programa que no pasa por su mejor momento tras el cambio de presentador

La madre de Miguel Vilas reveló a través de una intervención telefónica durante el Debate de Gran Hermano que desconocía que su hijo «era calvo y bisexual».

https://twitter.com/ghoficial/status/790306283874349056?ref_src=twsrc^tfw

El concursante gallego mostró en el confesionario sus miedos a cómo estaría viviendo su familia su paso por la casa: «me imagino que mi madre estará tan avergonzada de mí, tiene que ser tan duro, tan horroroso», explicaba. Y añadía que probablemente a su familia «no les gusta nada de lo que hago, pero necesitaba explotar que y la gente supiese quién era realmente».

VER MÁS: El pasado oculto de Miguel

El gallego seguía imaginándose a su madre «mirando la televisión y al segundo día apagarla». Describía a los suyos como «la gente más humilde que te puedas imaginar», pero «muy cerrada». «Me tiene que haber desheredado», explicaba. Además añadía que su madre, «es poli, es supermaja y la gente del mi pueblo la estará ridiculizando». Aseguraba que «ahora te das cuenta de la importancia de una madre». Además les explicaba a sus compañeros que «soy de pueblo, no de ciudad» y decía que su madre probablemente no estuviese viendo en su comportamiento «los valores que ella me inculcó». 

https://twitter.com/GHmomentazos/status/790307111901270016?ref_src=twsrc^tfw

Tras estas declaraciones Loli, policía local en O Grove, entró en directo para apoyar públicamente a su hijo. «Mi pueblo es un lugar maravillo», afirmaba, y proseguía aseverando que «estoy súper orgullosa de él, todo lo que haga lo voy apoyar».

VER MÁS: La confesión de la madre de Miguel

Jordi González le preguntaba con asombro si no era conocedora de la verderadera imagen de su hijo ni de su condición sexual. «Lo del pelo no lo sabía. Miguel viene una vez al año a Galicia y siempre está cambiando de peinado», explicaba.

En el tema de la bisexualidad, pese a la incredulidad del presentador, que reiteró que «hay cosas que una madre sabe», afirmó que lo desconocía también. «No sabía tampoco lo de su bisexualidad porque siempre lo he visto acompañado por chicas. Me ha sorprendido muchísimo». Eso sí, insistía en que se sentía muy orgullosa «de él y ha sido muy valiente».

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