Mercedes Milá confiesa su infierno con la depresión

La exitosa presentadora sitúa el origen de su enfermedad en una ruptura amorosa tras la que se refugió en el trabajo

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Redacción / La Voz

Cuesta creer que detrás del éxito en el que ha vivido instalada Mercedes Milá en los últimos años, de la mano de Gran Hermano, la presentadora estuviese atravesando uno de los momentos más difíciles de su vida. Ahora, cuando parece que ya ha pasado lo peor, Mercedes Milá confiesa el infierno que pasó con la depresión. «No podía levantarme de la cama», según recoge la revista Lecturas. Mercedes Milá hablo claro de su depresión en el programa Salvados, junto a Jordi Évole, la que le confesó que lloraba de manera inesperada y que había momentos en los que le pedían autógrafos y no podía pararse con los fans. 

Mercedes Milá asegura que comenzó a darse cuenta de la depresión que sufría en la última etapa que presentó Gran Hermano cuando «no salía de casa». «No podía levantarme de la cama y no paraba de llorar. Solo me levantaba para ir a hacer el programa», asegura. La presentadora añade que comenzó a caer en la depresión tras una ruptura amorosa tras su separación. «Me enamoré de un chico muy joven y viví con él cuatro años. Cuando se fue había cumplido 50 años y entré en barrena», dice. Y en ese momento apareció Gran Hermano en su vida, algo que califica como «una liberación», pero que terminó por atraparla completamente. «Le dediqué tantas horas que terminó matándome», afirma. «El día que Carlos se fue de mi casa y me dijo que no podíamos seguir porque no había futuro, yo tenía por delante diez días hasta la final de GH», explica. 

«No podía levantarme de la cama»

Tardó un tiempo en darse cuenta del estado depresivo en el que se encontraba ya que estaba totalmente volcada en su trabajo. De hecho durante años Mercedes Milá defendió a capa y espada un formato innovador en la televisión que se ha ido desgastando con el paso de los años y del que ella fue uno de sus máximos estandartes. «El cerebro se me paró», confiesa para ilustrar cuando se dio cuenta de lo mal que estaba. «Empecé a sentir cosas que nunca había sentido, esos miedos, esos horrores, ese llorar de forma inesperada», relata. Hasta que un día los médicos le dijeron que no podía seguir con su día a día, que debía parar. «Me fui a vivir con mi madre», afirma. Aunque nunca había hablado abiertamente de ello, Mercedes Milá ya adelantó en El Hormiguero cuando acudió como invitada que el programa había provocado que enfermase: «Yo he sido una tía tan feliz en GH. Tengo muy metida mi alma en Gran Hermano, pero acabaron con mi salud y por eso me fui, porque acabaron con mi salud». 

«El cerebro se me paró. Me fui a vivir con mi madre»

Mercedes Milá asegura que su tabla de salvación fue la medicación, que ahora los médicos ya han comenzado a reducirle, pero también la meditación, la lectura y el yoga. Aunque está mejor desde hace unos meses, vive con miedo a que «aparezca el monstruo de nuevo. Notar la ansiedad, el horror, la angustia...». Y mientras tanto, sueña con regresar a la televisión donde con su peculiar forma de entrevistar y presentar hace décadas que se hizo un sitio y forma ya historia de la televisión de los 80, los 90 y los 2000 en España. 

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