Ampliar imagen

¿Cómo podemos ver contenidos de Netflix bloqueados en nuestro país?

El catálogo de países como EE.UU. es bastante más extenso que el de España. Te contamos algunos trucos para intentar acceder a él

Netflix se ha convertido en una de las mejores y más demandadas plataformas de vídeo bajo demanda del mundo. Pero también tiene sus pequeñas trabas. El catálogo de la empresa estadounidense no es el mismo si uno se sienta frente a la pantalla en Estados Unidos, que si lo hace en España o en algún punto de Sudamérica. El geobloqueo activado en esta red de vídeo impide acceder a un gran volumen de contenido en algunos países, y muchos suscriptores ya han elevado sus quejas al observar que el catálogo de países como EE.UU. es bastante más excelso que el que se puede disfrutar a este lado del océano

Ya hay muchos usuarios que han optado por instalar herramientas que permitan saltarse las reglas de Netflix. Conocidos como VPN (Red Privada Virtual, traduciendo las siglas al castellano), esta opción permite navegar por internet saltándose los bloqueos regionales y por tanto accediendo a los catálogos de la plataforma de vídeo de otros países. 

La red VPN enmascara los datos del usuario, consiguiendo así que este navegue de forma totalmente privada por internet. Para disfrutar de una de estas herramientas, no es necesario ser muy ducho en el tema de la informática, ya que las más conocidas (Unblock.us, NordVPN o Hide.me) cuentan con miles de tutoriales colgados en internet que permiten instalarlas y comenzar a utilizarlas sin tener demasiado control del tema. La mayoría de las redes VPN son de pago, y su precio varía mucho según la conexión que deseemos. Se pueden encontrar servicios básicos por unos 5 euros y otros mucho más completos que ascienden a los 69 al año. 

Pero no es oro todo lo que reluce. Netflix lleva ya varios años declarándole la guerra a estas herramientas. La plataforma de vídeo ha aumentado en los últimos meses su actividad de bloqueo de los usuarios de VPN, una circunstancia que ha animado a los usuarios más habilidosos en el tema de la informática a tirar de pillería y buscar otras vías para poder acceder a ellos. 

Antes de poner en marcha este bloqueo de VPN, Netflix preguntaba a nuestros servidores DNS desde dónde nos estábamos conectando, algo sencillo de ocultar gracias a estos programas. Ahora, desde que la plataforma de vídeo se ha puesto seria con el tema, además de preguntar a nuestros servidores DNS de dónde venimos, compara nuestra localización real con la que le hemos dado a través de nuestro servidor DNS, y en caso de no coincidir, pueden llegar a bloquearnos la cuenta.

Esta batalla no es únicamente de Netflix. De hecho, probablemente la plataforma de vídeo resulte más afectada que beneficiada por el geobloqueo. En su blog oficial, la compañía aseguraba que la mejora en la detección de VPN era un precio a pagar por ser un servicio global.

Ellos defienden un mercado global en el que todo el mundo pueda ver el mismo catálogo desde cualquier país. Pero la realidad con la que se ha encontrado todavía no está preparada para esta visión del mundo audiovisual. En una entrevista concedida en marzo del año pasado a Mobilesyrup, Reed Hastings, CEO de la compañía, daba la clave para comprender su decisión: «Tenemos la obligación de respetar los derechos de los contenidos que compramos. Es una cuestión de justicia. Otros han pagado por los derechos en Alemania, entonces debemos respetarlo, al igual que esperaríamos lo mismo de ellos».

La UE ya busca una salida legal

La Unión Europea no parece ser muy partidaria del geobloqueo. Al menos así lo demuestran las últimas medidas legislativas que se han debatido en los últimos años. De hecho, impedir el acceso a cualquier servicio por cuestión de fronteras ataca directamente a la esencia de la Unión, que persigue un mercado único digital. La UE prohíbe «la discriminación por motivos de residencia o nacionalidad y garantiza la libre circulación de bienes, servicios, personas y capitales». 

Sin embargo, la cuestión no es tan sencilla como parece. Años después de plantearse seriamente acabar con el geobloqueo, el Viejo Continente sigue dándose de bruces con la realidad. ¿Cuál es el problema? Una vez más las leyes de propiedad intelectual. La situación actual del mercado audiovisual impide liberalizar este tipo de plataformas incluso en Europa, por lo que las autoridades deberán seguir exprimiendo ideas para ofrecer una solución a medio camino entre los derechos de unos y de otros.

A principios del mes de marzo, Bruselas se plantó.Los organismos competentes daban un paso adelante y aseguraba que comenzará a trabajar para conseguir que este tipo de acciones discriminatorias sean perseguidas y penalizadas. En los próximos meses se espera que comiencen a ser efectivas.

Etiquetado como
Comentarios