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Kim Kardashian creyó que iban a violarla durante el atraco

La estrella de telerrealidad regresó precipitadamente a Nueva York tras al asalto que sufrió en su apartamento de París del que los ladrones se llevaron un botín millonario

Poco a poco se van conociendo más detalles del millonario atraco que sufrió Kim Kardashian el pasado fin de semana en su apartamento de París. Los ladrones maniataron a la estrella de telerrealidad con esposas de plástico, le colocaron cinta adhesiva en la boca y alrededor de los tobillos, y la dejaron en la bañera, informó el portal de noticias TMZ, que precisó que el atraco duró apenas seis minutos. Kim Kardashian dijo a la policía francesa que creyó que iba a ser violada, según recoge la agencia AFP.

Una de las joyas que los ladrones robaron a Kim Kardashian fue un anillo que cuesta alrededor de cuatro millones de euros y una caja con joyas por un valor de 5 millones de euros. También se llevaron dos teléfonos móviles.

Kim Kardashian al parecer se liberó sola para poder salir a pedir ayuda tras el violento robo, según nuevos detalles del caso que dieron a conocer este martes medios franceses en base a investigaciones de la policía. Primero, los policías creyeron que había sido una empleada de Kardashian la que había dado la alarma. Pero fue la misma Kardashian, de 35 años, la que se liberó después de haber sido encerrada por los ladrones en el baño de su cuarto de hotel.

La policía afirmó que cinco hombres estuvieron implicados en el robo y que dos de ellos entraron en el dormitorio de Kardashian en la una lujosa residencia parisina, situada en el Distrito 8, donde la estrella pasaba unos días coincidiendo con la Semana de la Moda de París, y lugar en el que ya se había quedado en otras ocasiones.

Una portavoz de Kardashian explicó que «dos hombres armados y enmascarados vestidos como agentes de policía» irrumpieron en su cuarto. Otro miembro de la banda contuvo al guardia de seguridad durante el asalto, sin lastimarlo, sostuvo la policía. Los investigadores creen que los asaltantes huyeron en bicicletas.

El guardaespaldas de la estrella, Pascal Duvier, estaba ausente en ese momento, ya que se encontraba supervisando la seguridad de la hermana de Kardashian, Kourtney, en una discoteca de París, tal y como contó una fuente de la investigación. 

Cuando Kim Kardashian sufrió el asalto, que no está claro si sus dos hijos pequeños la acompañaban, su marido el rapero Kaney West se encontraba ofreciendo un concierto en un festival en Nueva York. De forma repentina interrumpió la actuación alegando una «emergencia familiar». «Disculpen, el show ha terminado», dijo el rapero antes de abandonar abruptamente el escenario. 

La multimillonaria de 35 años aterrizó horas después de sufrir el atraco en Nueva York, tras ser interrogada por la policia francesa. Allí se refugió en su lujoso apartamento en el barrio de Tribeca, «muy aturdida pero físicamente indemne». Kardashian y su marido llegaron a su casa en Nueva York en medio de un convoy de una docena de automóviles repletos de guardaespaldas.

La estrella mantuvo la cabeza baja e ignoró preguntas de los periodistas sobre cómo se siente, con su largo cabello escondiendo su rostro. Vestía babuchas de color berenjena, zapatos negros de altísimo tacón y un escotado top negro. West, de pantalones jogging y una sudadera con capucha gris, escoltó a su esposa hasta el edificio.

El rapero ha pospuesto dos conciertos que debía realizar esta semana, el martes en Filadelfia y el jueves cerca de Detroit, para el 13 y el 22 de diciembre «por razones familiares», según explica el organizador de espectáculos Live Nation en un comunicado. La matriarca de los Kardashian, Kris Jenner, también llegó al edificio vestida de negro e ignoró preguntas de los periodistas sobre su hija, constató un fotógrafo de la agencia AFP.

«Algo muy malo para la imagen de París» 

El diseñador Karl Lagerfeld dijo este martes que el asalto a Kim Kardashian era algo «muy malo para la imagen de París», aunque consideró «incomprensible» que la estrella de las redes sociales se haya alojado en una residencia de lujo «sin seguridad». La víspera, el director artístico de Chanel había manifestado su respaldo a la diva de la telerrealidad estadounidense posando a su lado con un mensaje que decía «Querida Kim, estamos todos con vosotros. Saludos, Karl», publicado en la cuenta Instagram de la revista de modas norteamericana V Magazine.

«Pienso que es muy malo para la imagen de París, pero no comprendo porqué se alojó en un hotel sin seguridad», dijo el «kaiser» de la moda a los periodistas que cubrían su desfile para Chanel en el Grand Palais parisino.

«Cuando se es alguien tan famoso y que se anda mostrando las joyas en internet, hay que ir a hoteles donde nadie se pueda acercar a la habitación», dijo el creador. «Hay que tomar en cuenta en qué época vivimos, no se puede exhibir la fortuna y después asombrarse de que haya gente que la quiera compartir», ironizó. 

Su asalto no fue el único «sobresalto» vivido en París 

El asalto sufrido el pasado fin de semana por Kim Kardashian no ha sido el único sobresalto que ha sufrido durante su estancia en París. El pasado miércoles un espontáneo se acercó por detrás, se puso en cuclillas y besó las nalgas más famosas del planeta (o al menos se aproximó mucho a ello). De inmediato fue reducido por los gorilas que protegen a Kardashian.

Poco después se supo que se trataba de Vitalii Sediuk, un hombre que se dedica a asaltar famosos con este tipo de bromas pesadas.

 

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