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El festival de cómic más prestigioso incluye a dos mujeres en la lista de candidatas tras las críticas por sexismo

Varios de los 30 autores seleccionados para el galardón del Festival de Angoulema pidieron que se retirasen sus nombres de la lista de nominados tras el inicio de la campaña #WomendoBD

Los cómics no solo son cosa de hombres. Llevan sin serlo mucho tiempo. Según algunos estudios en Estados Unidos, con una potente industria del cómic comercial, las mujeres suponen más del 40 % del público. Y en el ámbito de la autoría, el camino es paralelo. Cada vez son más las mujeres que crean sus propias historietas, que las guionizan o las dibujan. En Francia, concretamente, las autoras suponen un 12,4 % de los profesionales del sector en lengua francesa.

Por ello, no sorprenden las críticas de un colectivo de autoras de banda diseñada francesas al descubrir que, de entre todos los 30 nombres de creadores seleccionados para el Gran Premio del Festival de Angoulema, el más prestigioso del medio, no hubiera ni una sola mujer.

A la iniciativa crítica con este asunto, lanzada en Twitter bajo el hashtag #WomendoBD («Las mujeres hacen banda diseñada»), se sumaron autores tan influyentes como Riad Sattouf, Joann Sfar, Daniel Clowes o Charles Burns, que pidieron que se retiraran sus nombres de la lista de nominados.

Ante la presión, los organizadores acabaron anunciado que incluirían a dos mujeres ante los candidatos, aunque defendieron su lista inicial, negando las acusaciones de sexismo y explicando que el gran premio se otorga a toda una obra de un artista y que el cómic ha sido, hasta el momento, un campo casi exclusivamente masculino.

Posteriormente, en un comunicado precisaban que desde el Festival no retirarían ninguno de los nombres incluidos en primer momento, pero que introducirían a dos autoras entre los nominados para el Gran Premio 2016.

«Tendríamos que haber estado más atentos, pero no se puede decir que el festival excluya a las mujeres», dijo Frank Bondoux, el delegado general del festival a la AFP, citando el ejemplo de la francoiraní Marjane Satrapi, la única mujer nominada el año pasado al premio. «El Festival deplora que su relación con las autoras pueda ser considerada solo bajo el prisma reductor del Gran Premio, pero entiende bien que hoy en día los hombres y las mujeres sean sensibles a estos temas», destacó. Y ello a pesar de que la única laureada de la historia del festival fue, en el año 2000, la autora Florence Cestac.

Entre los primeros en sumarse a la iniciativa de las autoras estuvo Riad Sattouf, un dibujante francés colaborador de Charlie Hebdo y autor, entre otros, de la aclamada obra autobiográfica El árabe del futuro, que precisamente se llevó el premio del festival el año pasado. «He descubierto que estaba en la lista de nominados al gran premio de Angulema, pero en esa lista solo hay hombres, cosa que me molesta porque hay grandes artistas mujeres que se merecerían estar», dijo en su cuenta de Facebook.

Bonjour! J'ai découvert que j'étais dans la liste des nominés au grand prix du festival d'Angoulême de cette année....

Posted by Riad Sattouf on Martes, 5 de Xaneiro de 2016

También se sumó a la denuncia el Colectivo de Creadores de Cómic contra el sexismo a través de su blog Bdegalite, en el que denunciaron «esta discriminación evidente, esta total negación de nuestra representatividad en un medio que tiene cada vez más mujeres».

Por su parte, la ministra de Cultura, Fleur Pellerin, destacó que era «bastante anómalo» que no haya ninguna mujer seleccionada.

La mayor presencia femenina se nota también en el «mainstream»

En los últimos años, se ha hecho evidente la presencia femenina, tanto en número de lectoras como de autoras, en el cómic. Las mujeres destacaron desde muy pronto en la producción de cómics independientes, alternativos y underground. Autoras como Marjane Satrapi, Alice Picard, Béatrice Tillier, Julie Maroh, Alison Bechdel, Phoebe Gloeckner, Mary Fleener, Jessica Abel o Julie Doucet, entre muchas otras.

El tebeo comercial estadounidense también da buena cuenta del aumento del porcentaje de mujeres que leen cómics en sus propias colecciones. DC ha lanzado una exitosa cabecera dedicada a una Batgirl del siglo XXI. Y, por su parte, Marvel dio un giro en esta dirección al hacer que su famoso cómic Thor fuese protagonizado sine dia por una mujer que, además, tiene que hacer frente a un cáncer, cosechando inmejorables críticas. Algo semejante en crítica y público fue el proyecto de Ms. Marvel, que se encarnó en una adolescente musulmana que debía hacer frente a la intolerancia de un Estados Unidos cada vez más paranoico, con los guiones de la autora pakistaní-estadounidense G. Willow Wilson.

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