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Abrazador de pandas, la profesión más entrañable del mundo

Se trata de un trabajo real, por el que pagan unos 27.000 euros anuales e incluyen las comidas, el hospedaje y un coche propio

Uno de los trabajos más entrañables del mundo está en China. La misión es sencilla: pasar los 365 días del año abrazando a crías de oso panda y compartiendo todas las alegrías y las penas de estos acolchados animales en peligro de extinción.

Sí, hablamos de un abrazador de pandas profesional, que se dedica a jugar con ellos, darles cariño, atenderlos cuando están en problemas o simplemente hacerles compañía mientras mascan con parsimonia los brotes de bambú. Así, día tras día, hasta lograr convertirse en madre, compañera y mejor amiga del animal de las grandes ojeras negras.

No te creas que hablamos de un puesto que haya salido de la mente de alguien que vive en un mundo de arcoiris y nubes de algodón, sino que se trataba de una oferta laboral real, por la que pagan 200.000 yuanes anuales (unos 27.000 euros), una cantidad muy alta para el nivel de vida en China, y proveen al empleado de comidas y hospedaje gratuitos. Y, para conseguirlo, solo se necesitaba disponilidad y conocimientos básicos sobre la especie. En todo caso, la oferta, sobre la que informó el China Daily a finales del 2014, ya está cerrada. 

El puesto, para el que no se suele pagar una cantidad tan elevada, ya ha sido asignado. Y en el Centro de Investigación y Protección del Panda Gigante de Sichuan hay una persona que se dedica todos los días a hacer que los pequeños pandas se encariñen con ella.

«Necesitas paciencia para un trabajo como este», afirmó uno de los organizadores de la campaña de contratación, que indica que en el centro cuenta con un buen número de voluntarios (un 80 % de todo el personal), la mayoría de Japón, Europa y Estados Unidos.

Ya lo decía Confucio: «Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un solo día de tu vida». Siendo abrazador de pandas, lo difícil será enfrentarse a la dura realidad al dejar atrás a esos cariñosos montones de pelos.

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